Una mujer que se niega a los compromisos descubre que cada encuentro deja una marca. Adriana vive sus fines de semana sin ataduras, saltando entre encuentros apasionados y huyendo del pasado.
Descargar
Una mujer que se niega a los compromisos descubre que cada encuentro deja una marca. Adriana vive sus fines de semana sin ataduras, saltando entre encuentros apasionados y huyendo del pasado. Pero cuando resuena una voz del ayer, sus certezas se tambalean. ¿Puede alguien que rechaza quedarse aprender que ya nunca se irá?
Adriana es una mujer de treinta y tres años que vive sin ataduras. Masajista y amante de la libertad, persigue encuentros efímeros que satisfacen su cuerpo pero no comprometen su autonomía. Sus relaciones siguen una regla simple: duran mientras dura la pasión, cero promesas, cero futuro. Ha aprendido a ser selectiva con sus emociones, a mantener distancia, a no permitir anclajes.
Un fin de semana comienza caótico. Despierta junto a Alba, una mujer irresistible que la acoge en su cama. Todo parece perfecto hasta que el novio celoso irrumpe en la puerta. De la pasión al pánico, Adriana se esconde en un armario trastero. Es absurdo, es caótico, pero hay una magia en los momentos turbios que la mantiene viva.
Después está Leia. Conexión perfecta: inteligente, hermosa, independiente, con su propia vida. Se conocieron en una isla durante una concentración de radioaficionados, en un encuentro que parecía casual pero respondía a gravitaciones más profundas. Desde entonces se ven pocas veces al año, sin celos, sin preguntas incómodas. Para Adriana, Leia es el equilibrio: deseo sin ataduras, pasión sin compromiso.
Pero el pasado no descansa. Una llamada de Marcos trae un recordatorio incómodo de lo sin resolver. Laura está muerta. Años de ausencia, sin visitas durante su enfermedad, justificados por la convicción de que distanciarse era mejor. Cuando esa voz llega al contestador, las capas de despreocupación construidas con cuidado comienzan a resquebrajarse.
La novela explora las huellas invisibles que dejan en nosotros las personas amadas, incluso cuando no nos detenemos para verlas. Es una reflexión sobre el deseo como fuerza de gravedad, la soledad de quien cree poder vivir sin ataduras, la comprensión tardía de que libertad y amor no son opciones opuestas sino diferentes rostros de la misma necesidad de vida.
Plan gratis: 1 libro al día. Hazte VIP para libros ilimitados.